{"id":8893,"date":"2017-12-11T20:45:34","date_gmt":"2017-12-11T20:45:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arovite.com\/?p=8893\/"},"modified":"2019-01-29T21:02:58","modified_gmt":"2019-01-29T21:02:58","slug":"estatuari-gerra-la-otra-autonomia-vasca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/estatuari-gerra-la-otra-autonomia-vasca\/","title":{"rendered":"Estatuari gerra! La otra autonom\u00eda vasca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Antonio Rivera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c<em>La pasi\u00f3n por la destrucci\u00f3n es tambi\u00e9n la pasi\u00f3n creativa<\/em>\u201d, Mijail Bakunin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La trayectoria de medio siglo de violencia pol\u00edtica en el Pa\u00eds Vasco ha proporcionado una fotograf\u00eda de confrontaci\u00f3n de proyectos y legitimidades entre sus dos antagonistas principales: la mayor\u00eda de fuerzas pol\u00edticas y sociales empe\u00f1adas en la institucionalizaci\u00f3n de una democracia al uso y la minor\u00eda articulada en torno a ETA, partidaria de un modelo revolucionario alternativo y con el objetivo puesto en un Estado vasco, independiente de Espa\u00f1a y de gen\u00e9rico car\u00e1cter socialista. Son esos dos contendientes los que llegan a la foto <em>finish<\/em> de 2011, cuando la banda desiste de su trayectoria terrorista y su mundo trata de acomodarse a lo existente. Pero en el camino hubo otros personajes secundarios que no se pueden desde\u00f1ar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de ellos fue el et\u00e9reo mundo que compon\u00edan la autonom\u00eda y el anarquismo. De ellos ha quedado su referencia m\u00e1s impactante, la que protagonizaron los Comandos Aut\u00f3nomos Anticapitalistas (CAA). En sus escasos diez a\u00f1os de vida acumularon treinta y dos v\u00edctimas mortales, la mitad que las Brigadas Rojas italianas, pero m\u00e1s que los GAL o que la suma de los otros grupos terroristas de extrema derecha (BVE, Triple A, GAE y otros). A su vez, once de sus integrantes resultaron muertos o asesinados y uno desaparecido. Secuestraron al menos a cuatro empresarios y de sus rescates obtuvieron 1,2 millones de euros, una cifra a la que habr\u00eda que sumar m\u00e1s importes por atracos y otras extorsiones. Su recuerdo ha quedado eclipsado por la mayor dimensi\u00f3n y continuidad de ETA, pero tuvieron su importancia (y no fueron, como dec\u00eda la prensa, \u201clos comandos aut\u00f3nomos de ETA\u201d). Del mismo modo, su activismo violento no debe desfigurar lo destacado del movimiento social en que se apoyaban y que les sirvi\u00f3 de entorno. Eran solo la punta del iceberg m\u00e1s llamativo y dram\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La formaci\u00f3n de esa cultura pol\u00edtica autonomista en el Pa\u00eds Vasco del segundo lustro de los setenta y el primero de los ochenta del siglo XX es un tanto incierta. No porque no se haya escrito sobre ello tanto como porque esencialmente tampoco reclamaron como movimiento demasiadas precisiones: fueron m\u00e1s de acci\u00f3n que de pensamiento. Resultaba de un c\u00famulo de procedencias \u2013LAIA (ez) y elementos del Frente Obrero de ETA, Comit\u00e9s de trabajadores y Comisiones Obreras Anticapitalistas, OCA-EKA (Organizaci\u00f3n de Clase Anticapitalista) o gente con experiencia en asambleas locales vecinales o antirrepresivas\u2013 que, en el caso de la organizaci\u00f3n armada, a\u00f1ad\u00edan algunos miembros salidos de la rama pol\u00edtico-militar de ETA, los llamados <em>berezi<\/em> (que aportaron a los CAA tanta experiencia como problemas). La ideolog\u00eda era una mezcla t\u00edpica de la Europa de entonces en ese sector pol\u00edtico de la Nueva Izquierda: un autonomismo de origen obrerista (y estudiantil), bregado en confrontaciones tanto con el llamado \u201csistema\u201d como con la hegemon\u00eda de los partidos comunistas en sus respectivas izquierdas nacionales, que sumaba sin demasiados problemas cosmovisiones libertarias con experiencias consejistas no leninistas (o de partido), y que conflu\u00edan mientras la fortaleza del contrario (el Estado capitalista y sus pr\u00e1cticas) desvaneciera sus diferencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza ideol\u00f3gica real de ese autonomismo fue la oposici\u00f3n radical al asentamiento en la Euskadi de la Transici\u00f3n y primeros a\u00f1os de la democracia de un modelo institucional similar al europeo occidental. El mismo odio al sistema que ven\u00eda de los aut\u00f3nomos italianos o que se hab\u00eda alimentado de una manera m\u00e1s intuitiva que ideol\u00f3gica durante las luchas laborales y de otro orden durante el tardofranquismo era el que se desplegaba entonces en el Pa\u00eds Vasco. Si aqu\u00ed prosper\u00f3 fue porque se subi\u00f3 a la ola impugnadora de la democracia protagonizada por el mundo de ETA. Fue, en ese sentido, un elemento m\u00e1s de aquella radical impugnaci\u00f3n y vivi\u00f3 de la fuerza y sost\u00e9n social de esa corriente, aunque sus naturalezas diferenciadas les llevaran a chocar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00e1sicamente ocurri\u00f3 esto por una raz\u00f3n: el mundo de ETA combat\u00eda el establecimiento de una democracia liberal y capitalista, ubicada en el escenario institucional de un Estado espa\u00f1ol descentralizado. Combat\u00eda a Espa\u00f1a \u2013la genuina raz\u00f3n de ser nacionalista de la banda\u2013, combat\u00eda el proyecto de modernizaci\u00f3n pol\u00edtica que supon\u00eda la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds, combat\u00eda la posibilidad de que Euskadi formara parte de ese estado y combat\u00eda las manifestaciones sociales m\u00e1s lesivas de un sistema pol\u00edtico y econ\u00f3mico no igualitario, capitalista y jer\u00e1rquico. A cambio, su proyecto pol\u00edtico final, el de la izquierda <em>abertzale<\/em>, nunca se defini\u00f3 demasiado: pod\u00eda ir de una socialdemocracia cooperativista (en t\u00e9rminos de ESB) a un estatismo comunista enseguida cuestionado por la historia (la versi\u00f3n HASI). Tambi\u00e9n pod\u00eda albergar otra mezcla de individuos y grupos antisistema de procedencia tanto libertaria como leninista, pero ese sector fue siempre muy minoritario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enfrente, en el mundo de los aut\u00f3nomos, todo lo anterior era desde\u00f1able. No por una parte de sus objetivos, con los que pod\u00edan coincidir \u2013muchos de los aut\u00f3nomos tambi\u00e9n fueron nacionalistas, antiespa\u00f1olistas, <em>abertzales<\/em> e igualitaristas de manera imprecisa\u2013, sino por las estrategias y por el opositor. Para los aut\u00f3nomos cualquier intento negociador o racionalizador de los t\u00e9rminos de la confrontaci\u00f3n \u2013lo que propone el mundo de ETA con la Alternativa KAS en un instante- era un error. El llamado \u201cetapismo\u201d supon\u00eda una aceptaci\u00f3n innecesaria de la realidad y de la correlaci\u00f3n de fuerzas. El mundo de ETA era mucho m\u00e1s \u201cpol\u00edtico\u201d que ellos. Su impaciencia revolucionaria cl\u00e1sica hac\u00eda que los aut\u00f3nomos repitieran el diagn\u00f3stico y estrategia tradicional del anarquismo (y quiz\u00e1s su error hist\u00f3rico): no hay necesidad de dialogar con lo existente; solo hay que combatirlo. En ese combate a muerte, adem\u00e1s de rechazar el \u201cetapismo\u201d de la izquierda <em>abertzale<\/em>, se hac\u00eda lo propio con su querencia por un estado que, por muy independiente, vasco, socialista y euskald\u00fan que fuera, era un estado igual que los dem\u00e1s, con sus mecanismos de violencia y homogeneizaci\u00f3n de la sociedad. El rechazo, como se ve, era a la par estrat\u00e9gico y finalista. Los aut\u00f3nomos eran enemigos del Estado espa\u00f1ol, como los de ETA y su mundo, pero pretend\u00edan superar a estos, a los que ve\u00edan atorados en una lectura tradicional izquierdista, que se ten\u00eda a s\u00ed misma por vanguardia del pueblo y de su supuesto ideal revolucionario, y que hac\u00eda reposar sus expectativas \u00faltimas en un orden estatal que lo protegiera, organizara y alineara (y alienara) todo (y a todos). Los aut\u00f3nomos solo quer\u00edan \u201cacompa\u00f1ar al pueblo\u201d y provocar su rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Semejantes diferencias, sin embargo, no dieron lugar al pronto a una disputa entre esos dos mundos. El de la autonom\u00eda tambi\u00e9n era profundamente respetuoso de la entrega militante de los etarras; incluso tambi\u00e9n subordinado moral y pol\u00edtico de estos. La m\u00edstica de la violencia y del activismo que compart\u00edan les imped\u00eda litigar con ellos y con su brazo civil. Recelaban de su hegemonismo en el campo de la oposici\u00f3n antiinstitucional y radical, de sus pr\u00e1cticas autoritarias y uniformizadoras, de la aplicaci\u00f3n de su poder; tambi\u00e9n lo hac\u00edan de su estereotipo del vasquismo radical, durante muchos a\u00f1os demasiado cl\u00e1sico, ruralista y militante. Seguro que todos no votaban HB y que prefer\u00edan seguir mostr\u00e1ndose como abstencionistas militantes, pero no cuestionaban las acciones ni de ETA ni de su entorno pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ETA y la izquierda <em>abertzale<\/em> pod\u00edan aguantar el acratismo de ese mundo cuando se manifestaba en celebraciones sobre todo festivas y juveniles. Les pod\u00eda incomodar su exceso radical en formas y reivindicaciones, pero sab\u00edan que eran parte de su entorno. La vampirizaci\u00f3n de diferentes movimientos sociales y juveniles, o lo ocurrido con el llamado Rock Radical Vasco, son buenos ejemplos de ello. Los aut\u00f3nomos eran minor\u00eda, a pesar de su hiperactividad, y era cuesti\u00f3n de tiempo que cayeran todos, de uno en uno, de su lado; tambi\u00e9n los hermanos peque\u00f1os se hacen mayores. Pero algunas acciones armadas de los CAA, las que pon\u00edan en cuesti\u00f3n el perfil pol\u00edtico, integrado y en alg\u00fan modo respetable de HB, no pod\u00edan ser permitidas. Actuaciones como el asesinato de Enrique Casas \u2013o luego los c\u00f3cteles contra la Casa del Pueblo de Portugalete, que provocaron dos v\u00edctimas mortales\u2013, en la medida en que se vinculaban a ETA, ensuciaban la imagen de la izquierda <em>abertzale<\/em>. En esos momentos cay\u00f3 sobre ellos el peso del poder de ese mundo: fueron descalificados como inoportunos y, despu\u00e9s, como c\u00f3mplices, conscientes o no, de las pol\u00edticas del enemigo, ya fuera el gobierno socialista de entonces o incluso las estrategias oscuras de grupos como los GAL. De Floren Aoiz se recuerdan palabras lapidarias, brutales. En el pa\u00eds del \u201cpor algo ser\u00e1\u201d la sombra de la sospecha resultaba letal, incluso para los pr\u00f3ximos. Luego, cuando el peso m\u00e1s contundente del poder del estado se abati\u00f3 sobre ellos \u2013la muerte de cuatro aut\u00f3nomos en la bah\u00eda de Pasajes\u2013, la izquierda <em>abertzale<\/em> les dej\u00f3 definitivamente solos, contribuyendo incluso a la duda sobre si se trataba de una limpieza de pruebas de su implicaci\u00f3n con el contraterrorismo ilegal. Fue su sentencia de muerte pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquello sucedi\u00f3 en marzo de 1984 y fue el final de los CAA. Tres a\u00f1os despu\u00e9s el atentado \u201ccasero\u201d (con c\u00f3cteles) de los llamados \u201cMendeku\u201d, contra la Casa del Pueblo de Portugalete \u2013\u00bfde verdad ten\u00edan que ver con los aut\u00f3nomos o era \u201cla chavaler\u00eda de un tiempo infame\u201d?\u2013, estableci\u00f3 un l\u00fagubre y disparatado epitafio para cuantos desde el mundo del autonomismo hab\u00edan \u201cjugado a la guerra\u201d en esos a\u00f1os. Despu\u00e9s, ya en los noventa, aquella <em>kale borroka<\/em> dej\u00f3 de ser en parte la expresi\u00f3n <em>enrag\u00e9<\/em> de un activismo juvenil radicalizado y antisistema para convertirse, a sugerencia de <em>Txelis<\/em>, en complemento de la estrategia de presi\u00f3n de ETA despu\u00e9s de la ca\u00edda de su direcci\u00f3n en Bidart (1992).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Revista-Resiste-Vitoria.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8877 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Revista-Resiste-Vitoria.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"707\" srcset=\"https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Revista-Resiste-Vitoria.png 500w, https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/Revista-Resiste-Vitoria-212x300.png 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Autonom\u00eda obrera y subversi\u00f3n festiva<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero subsisti\u00f3 durante a\u00f1os un activ\u00edsimo y productivo territorio cultural aut\u00f3nomo. Habr\u00eda quiz\u00e1s que distinguir dos tiempos en ese mundo. El primero, el que arranca en el tardofranquismo, es singularmente obrerista (y tambi\u00e9n popular). Las experiencias de reivindicaci\u00f3n sociolaboral, en los estrechos marcos que dejaba la dictadura en sus momentos de crescendo represivo desde el Proceso de Burgos y antes con las huelgas obreras de los sesenta, eran de democracia directa, de asamblea y de dificultad para que se asentaran minor\u00edas pol\u00edticas dirigentes. No es tanto que prosperaran a voluntad esas formas de organizaci\u00f3n obrera: es que eran las \u00fanicas posibles. Parte de aquel nuevo proletariado del desarrollismo se educ\u00f3 en la democracia directa obrera a falta de otra posibilidad. En ese escenario, algunos hicieron escuela y causa de tal procedimiento. El autonomismo obrero en Espa\u00f1a y Euskadi no era tanto, como en Italia, una manera de esquivar el hegemonismo del PC correspondiente: era una opci\u00f3n forzada, la \u00fanica posibilidad. Incluso las comisiones obreras (con min\u00fasculas) recorrieron ese camino y de ah\u00ed salieron tambi\u00e9n gentes para ese mundo: el Frente Obrero de ETA, el \u201cFelipe\u201d (Frente de Liberaci\u00f3n Popular), algunos cristianos de JOC, los Comit\u00e9s Obreros, luego los consejistas leninistas de la OICE, los autonomistas de la OCA o los que provenientes de Liberaci\u00f3n o de Askatasuna acabaron en la CNT. Es un tema poco estudiado, pero, por lo que sabemos de los archivos del tardofranquismo, la presencia activista de los de la autonom\u00eda obrera resulta mayor de la prevista (vg. panfletos en torno a la ejecuci\u00f3n de Puig Antich, material firmado como Plataformas Anticapitalistas o referencias similares invitando a acciones defensivas de \u201cviolencia de clase\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso huelgu\u00edstico que culmin\u00f3 dram\u00e1ticamente en Vitoria un 3 de marzo de 1976 (cinco obreros muertos por la polic\u00eda) fue sin duda su referencia m\u00e1xima: algunos de sus l\u00edderes principales, como Jes\u00fas Fern\u00e1ndez Naves o Imanol Olabarr\u00eda, pertenec\u00edan a esta corriente de la autonom\u00eda obrera. Al principio mantuvieron su discurso y pr\u00e1ctica radicalmente asamblearias, enfrent\u00e1ndose a los sindicatos reci\u00e9n legalizados en la primavera de 1977 y enseguida a las primeras elecciones sindicales libres celebradas un a\u00f1o despu\u00e9s. La manera de encarar el conflicto laboral y la representaci\u00f3n y decisi\u00f3n obrera chocaban. Poco a poco, a pesar de protagonizar algunas luchas puntuales en f\u00e1bricas como Mevosa (Vitoria), fueron superados por las maquinarias sindicales y por las grandes afiliaciones de ese momento. Al mediar la d\u00e9cada de los ochenta ya eran historia. En ese sentido, el activismo armado de los CAA tuvo poco que ver con ese movimiento obrero menguante. Pusieron algunas bombas contra sedes de sindicatos (CC.OO, UGT o Sindicato Unitario, entre otros) y llevaron a cabo acciones de presi\u00f3n en empresas en conflicto, pero curiosamente donde con m\u00e1s nitidez se implicaron fue en el de Michelin-Vitoria de los primeros 80 y con un sindicato, la CNT, que poco ten\u00eda que ver con esa tradici\u00f3n autonomista aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego est\u00e1 la dimensi\u00f3n culturalista y vivencial. Esta tuvo una extraordinaria importancia en lugares como Vitoria, Pamplona o Renter\u00eda, coincidiendo con los a\u00f1os de actividad de los Aut\u00f3nomos o con los instantes de su desaparici\u00f3n. El movimiento cultural alcanz\u00f3 todo tipo de sectores (literario y gr\u00e1fico con sus corrosivos fanzines o musical con sus conocidos grupos) y sirvi\u00f3 de soporte tanto a la radicalidad ambiente del momento como a la espec\u00edfica de la minor\u00eda autonomista. En ese sentido lo mismo apoyaron el activismo de los armados que los combates por tiempos y espacios \u201cliberados\u201d frente a la intenci\u00f3n normalizadora de las instituciones. El juvenilismo \u2013\u00e9ramos tan j\u00f3venes, muchos y muy activos\u2013, la incertidumbre acerca de qu\u00e9 proyecto pol\u00edtico iba a prosperar, la enso\u00f1aci\u00f3n revolucionaria de entonces, la falta de rodaje de las nuevas instituciones que dejaba mucho espacio sin abarcar y a disposici\u00f3n de la iniciativa aut\u00f3noma\u2026 son algunas de las razones que explican aquella actividad febril.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, no es que la mayor\u00eda de aquella juventud fuese concienzudamente autonomista o \u00e1crata. Se repet\u00eda lo ocurrido en el campo obrero: eran el escenario y los condicionantes los que les llevaban a optar por procedimientos primarios, autogestionados, horizontales. En ese contacto, algunos elaboraban teor\u00eda y establec\u00edan esa sencillez organizativa y ese alejamiento de la norma como referentes a potenciar. Aquello era la autonom\u00eda, la posibilidad de articular un microcosmos alternativo a los poderes que poco a poco se iban asentando en la nueva realidad democr\u00e1tica. Fue una \u201cmovida\u201d, la vasca, coincidente en el tiempo con la de otros lugares (Madrid, Galicia\u2026) y nutrida a partir de similares contextos (hast\u00edo de lo pol\u00edtico, vuelta al grupo y al yo, defensa del proceso frente al resultado\u2026). Sin embargo, por el lugar y tiempo tan conflictivos en que se mov\u00eda, la de aqu\u00ed result\u00f3 m\u00e1s \u201cpol\u00edtica\u201d y reivindicativa que la de cualquier otro sitio. Un trozo de ese beneficio pol\u00edtico, el mayor, fue para la izquierda <em>abertzale<\/em> y para la legitimaci\u00f3n indirecta del terrorismo de su ETA; el entusiasmo del d\u00eda a d\u00eda quedaba reservado a quienes disfrut\u00e1bamos de aquel autonomismo tan libertario. Al final, la dureza del poder pol\u00edtico tambi\u00e9n se impuso y fue ese mundo de ETA el que se mantuvo en el tiempo; de lo otro solo quedan recuerdos y experiencias como los que aqu\u00ed se describen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, y en aquella <em>melange<\/em> de activismo, b\u00fasqueda de la \u00e9pica y de cierta trascendencia, deseos de cambio profundo, adanismo juvenil, rechazo del pasado y de los mayores, aversi\u00f3n a lo institucional y convicci\u00f3n de que otro mundo (mejor) era posible, la justificaci\u00f3n de la violencia m\u00e1s extrema y m\u00e1s cotidiana se asent\u00f3. Por activa o por pasiva no dijimos nada; aquello no iba con nosotros y peor que nadie era el enemigo que la sufr\u00eda, aquellas v\u00edctimas que nunca vimos (polic\u00edas, militares, pol\u00edticos de derechas, chivatos, drogatas, empresarios o gente que no ten\u00eda que pasar por all\u00ed). Luego empezaron a sucederse violencias m\u00e1s incomprensibles, o por m\u00e1s cercanas o por m\u00e1s indiscriminadas. Algunos no se movieron del sitio y apostaron por una biograf\u00eda pulcra, est\u00e9tica, tan ajena a los cambios del entorno como a las exigencias de cierta utilidad social, a pesar de la continuidad de su activismo hipercr\u00edtico. Otros empezamos a dudar del nihilismo y a valorar si no eran este y sus expresiones de violencia mucho m\u00e1s injustos que aquello contra lo que pugnaban. La reacci\u00f3n contra la violencia y sus efectos nos llev\u00f3 a muchos al compromiso con el-mundo-realmente-existente y, con \u00e9l, a la democracia, como instrumento y como objetivo, como valor en s\u00ed mismo. Fue un tr\u00e1nsito dif\u00edcil, que nos hace apreciar cada d\u00eda la distancia entre aquellas convicciones de verdadero creyente y las actuales de ciudadanos tan comprometidos como descre\u00eddos. Porque, como dec\u00eda aquel libro, \u201cvivir es f\u00e1cil con los ojos cerrados\u201d. Pero, \u00bfy si prefieres vivir mirando de frente a la \u00fanica realidad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><em>Antonio Rivera es catedr\u00e1tico de historia contempor\u00e1nea de la Universidad del Pa\u00eds Vasco. Entre sus publicaciones figura la coordinaci\u00f3n del libro<\/em> Violencia pol\u00edtica: historia, memoria y v\u00edctimas<em> (Maia, 2010).<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio Rivera \u201cLa pasi\u00f3n por la destrucci\u00f3n es tambi\u00e9n la pasi\u00f3n creativa\u201d, Mijail Bakunin La trayectoria de medio siglo de violencia pol\u00edtica en el Pa\u00eds Vasco ha proporcionado una fotograf\u00eda&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18037,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"_vp_custom_popup_image":0,"_vp_format_audio_url":"","_vp_custom_thumbnail":0,"_vp_custom_thumbnail_focal_point":[],"_vp_hover_thumbnail":0,"_vp_hover_thumbnail_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[195,200],"tags":[191,203,204,194],"class_list":["post-8893","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-terrorismo-en","category-terrorismoa","tag-memoria","tag-memoria-eu","tag-sociedad-civil-eu","tag-sociedad-civil"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8893"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8893\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11008,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8893\/revisions\/11008"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}