{"id":8648,"date":"2017-09-18T18:49:40","date_gmt":"2017-09-18T18:49:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arovite.com\/?p=8648\/"},"modified":"2017-09-22T06:24:07","modified_gmt":"2017-09-22T06:24:07","slug":"creci-en-conciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/creci-en-conciencia\/","title":{"rendered":"Crec\u00ed en conciencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong> Jes\u00fas S\u00e1nchez Maus<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mirar mi recorrido, no dejan de venirme a la cabeza aquellas palabras de Rigoberta Mench\u00fa, \u201cy as\u00ed me naci\u00f3 la conciencia\u201d, que dan t\u00edtulo al libro de Elizabeth Burgos, publicado por primera vez en 1983 por Casa de las Am\u00e9ricas, que relata la vida de la l\u00edder popular y denuncia maltratos y atrocidades sobre los ind\u00edgenas guatemaltecos, paradigma de la situaci\u00f3n de tantas comunidades ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Latina. Puedo decir que a m\u00ed tambi\u00e9n me fue creciendo la conciencia en mi compromiso intenso en Gesto por la Paz. Conciencia que, siendo personal, no pudo por ello mismo dejar de hacerme sentir la responsabilidad sobre el acontecer social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han pasado m\u00e1s de treinta a\u00f1os desde que all\u00e1 por 1985, siendo todav\u00eda seminarista y estudiante de Teolog\u00eda en la Universidad de Deusto, me decidiera a comprometerme con una realidad atroz, de la que el pasado parece quedar en el pasado y cuyos efectos en el presente son diluidos por algunos empe\u00f1ados en vivirlos con la convicci\u00f3n de que s\u00f3lo cabe prescindir de ellos y contar con el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De d\u00f3nde partimos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ETA y su entorno estaban en pleno fragor asesino. Los a\u00f1os ochenta fueron particularmente terribles. En 1980 la banda terrorista asesin\u00f3 a 91 personas, y en el conjunto de la d\u00e9cada una media de 40 al a\u00f1o. Tiempos cargados de miedo y de apat\u00eda que exig\u00edan combatir la aparente indiferencia generada. En esta atm\u00f3sfera social se convoc\u00f3 la primera manifestaci\u00f3n de Gesto por la Paz en torno al aniversario de M. Gandhi el 30 de enero de 1988, a la que respondieron cerca de dos mil personas. Hac\u00eda ya tres a\u00f1os que se llevaban a cabo las conocidas concentraciones silenciosas, diseminadas a esas alturas por una veintena de puntos del Pa\u00eds Vasco y Navarra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pod\u00edamos ser indolentes con una situaci\u00f3n que a\u00fan muchos no ve\u00edan y no quer\u00edan ver porque cre\u00edan que iba con otros y no con todos. Faltaba coraje pol\u00edtico y social para afrontar lo que no pod\u00eda ce\u00f1irse s\u00f3lo a la mera reflexi\u00f3n ni en lo partidario ni en lo institucional ni en lo militar o policial, pues afectaba de hecho al conjunto de la sociedad. La violencia nos modelaba y nos deshumanizaba a todos, o como actores o como figurantes o como simples espectadores. Su presencia era hol\u00edstica. Estaba en todo y lo condicionaba todo: la pol\u00edtica, los movimientos sociales, las fiestas populares, la proyecci\u00f3n internacional de Euskadi, las relaciones humanas&#8230; ETA y su entorno fueron pasando de la preponderancia de la pol\u00edtica a la consolidaci\u00f3n de una clara identidad mafiosa. A pensarse como \u201cuna familia\u201d contra todos los dem\u00e1s, y por encima de los dem\u00e1s, actuando con la brutalidad y la violencia que piden hacerse respetar y temer. Un n\u00famero importante de peque\u00f1os pueblos del Pa\u00eds Vasco fueron testigos de esta contundente evidencia y la experimentaron de forma particularmente angustiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, el compromiso me atrap\u00f3 y se hizo pertinaz, extendi\u00e9ndose por veinticinco a\u00f1os de mi vida, en los que compart\u00ed con personas diversas una implicaci\u00f3n personal profunda. Mayoritariamente con personas j\u00f3venes que se vieron atra\u00eddas por un compromiso real, que resultaba atrayente, quiz\u00e1s tambi\u00e9n arriesgado. Pero importante y decisivo. Muchos pasamos nuestra juventud combatiendo pac\u00edficamente a la violencia irracional, tir\u00e1nica e injusta de ETA. Juntos progresamos en la conciencia de que no era un entretenimiento lo que hac\u00edamos ni tan s\u00f3lo una respuesta coherente a la identidad cristiana de muchos de nosotros, que ped\u00eda (y hasta exig\u00eda) un compromiso con el mundo que fuimos descubriendo como realmente transformador. Maduramos en grupo para consolidar y fortalecer el ejercicio de nuestra ciudadan\u00eda, al tiempo que ETA maduraba y crec\u00eda en sus actos para caer podrida de un \u00e1rbol que no ha podido soportar al fin tanta inclemencia. Poco a poco hicimos posible que fuera calando aquello de que no pod\u00edamos (ni deb\u00edamos) resignarnos a considerar el terrorismo y a los terroristas ni \u201ctan temibles\u201d ni \u201ctan invencibles\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Por d\u00f3nde fuimos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuimos creciendo entre incertidumbres, miedos, apat\u00edas y complejos, al tiempo que en conciencia y decisi\u00f3n. Algunas incertidumbres, miedos y complejos no acabaron de irse del todo, pero perdieron fuerza y poder porque cada vez fuimos m\u00e1s lo que tomamos la calle, haciendo de este espacio p\u00fablico el lugar necesario e id\u00f3neo para reivindicar la paz y el respeto social. Gesto por la Paz lleg\u00f3 a tener cerca de 170 grupos en su momento m\u00e1s \u00e1lgido. Adem\u00e1s de los que apoyaban dentro y fuera del resto de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa tarea y en ese camino, creo que muchos de los que proven\u00edamos del sustrato eclesial dejamos complejos espec\u00edficos adquiridos. Como aquellos que nos hac\u00edan considerar que era m\u00e1s cristiano el que se sent\u00eda vasco nacionalista, o los que nos hac\u00edan creer que lo correcto era la equidistancia, o los que nos ayudaban a entender que los asesinos no eran malas personas sino que ten\u00edan ideales extremos. Con el paso del tiempo algunos fuimos comprendiendo y admitiendo que mientras perdurara la arrogancia de los violentos no deb\u00eda exigirse ni hablar de reconciliaci\u00f3n o de perd\u00f3n. Pues esto correspond\u00eda en todo caso a un segundo momento, m\u00e1s all\u00e1 de la situaci\u00f3n persistente de la violencia y el terror. Pues lo primero era desbaratar los fundamentos ideol\u00f3gicos que justificaban lo que ETA hac\u00eda. Una tarea que, por cierto, tard\u00f3 en llegar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que ten\u00edamos una relaci\u00f3n e implicaci\u00f3n muy directa con la comunidad eclesial, como en mi caso, dada mi condici\u00f3n de seminarista o luego ya de cura, tuvimos que padecer un plus de presi\u00f3n. Escuchar a personas y responsables destacados de la Di\u00f3cesis de Bilbao sentencias como que \u201chay violencia en un lado y en otro\u201d, que hay que \u201ctener en cuenta tambi\u00e9n a las familias de los presos y su sufrimiento\u201d, que hay gente a la que \u201cle gusta llevar escolta\u201d, que algunos \u201cse hacen las v\u00edctimas\u201d, y cosas similares para, de alguna manera, justificar (si no legitimar) actos terroristas, me dejaba triste, perplejo y ante profundas contradicciones y desconciertos morales. Aunque, al tiempo que lo asimilaba y situaba, me serv\u00eda para ahondar en mi decisi\u00f3n de hacer de este compromiso un referente de mi vida en esos a\u00f1os. De ah\u00ed la progresi\u00f3n de mi compromiso que comenz\u00f3 con Gesto por la Paz y acab\u00f3 llev\u00e1ndome a presentarme en las listas a las elecciones de marzo de 2003 en solidaridad con los partidos especialmente amenazados por ETA. Pasando por un posicionamiento p\u00fablico a trav\u00e9s de art\u00edculos de prensa o charlas a grupos. En fin, y aun acompa\u00f1\u00e1ndonos unos a otros, lecciones aprendidas entre duelos, riesgos, miedos, soledades\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron a\u00f1os muy dif\u00edciles en los que con frecuencia nos sentimos pocos, solos y locos. \u00a1Y cu\u00e1ntas veces nos hicieron sentir ingenuos! El miedo y la comodidad de rehuir situaciones problem\u00e1ticas y desasosiegos imped\u00edan que estuvi\u00e9ramos arropados. \u00a1Cu\u00e1ntas voces o\u00ed que me susurraban \u201c<em>estoy de acuerdo contigo, pero yo no me atrevo<\/em>\u201d! En mi interior guardo aun sonidos y caras de algunas personas. De quienes comprend\u00ed, sin duda, sus dificultades; por lo que nada les achaco hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaron a\u00f1os hasta que la intemperie se diluy\u00f3 y se gener\u00f3 una cierta cobertura social, de medios de comunicaci\u00f3n y de instituciones. Yo mismo redact\u00e9 para I\u00f1aki Gabilondo una nota de presentaci\u00f3n de Gesto por la Paz en la recepci\u00f3n del primer reconocimiento otorgado por votaci\u00f3n popular en el apartado \u201cValores Humanos\u201d por el diario <em>El Correo<\/em> en mayo de 1988. No se sab\u00eda exactamente qui\u00e9nes \u00e9ramos, ni tampoco el presentador de la gala llevada a cabo en el Teatro Arriaga de Bilbao. Y podemos decir que para el conjunto de Espa\u00f1a el descubrimiento de nuestra existencia y actos pr\u00e1cticamente arranca a partir de las acciones realizadas a favor de la liberaci\u00f3n de Julio Iglesias Zamora y el s\u00edmbolo del lazo azul, coincidiendo con la concesi\u00f3n el Premio Pr\u00edncipe de Asturias a la Concordia en 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Deia-1990-e1505759607884.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-8493 size-full\" src=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Deia-1990-e1505759607884.jpg\" alt=\"\" width=\"347\" height=\"236\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00bfHabremos llegado?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, Gesto por la Paz ha sido para m\u00ed una experiencia intensa como proceso de crecimiento y maduraci\u00f3n humana, tanto individual como colectiva, a la que nos vimos abocados por la necesidad de afrontar una dura realidad que nos imped\u00eda ser nosotros mismos, ser una sociedad con identidad c\u00edvica, integrada al tiempo que integradora y plural. Si lo conseguimos o no, o qu\u00e9 es lo que de verdad queda de lo que aportamos, ya lo juzgar\u00e1 en el futuro la historia (y los historiadores).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al menos en mi caso, sigo identificando el sentido del compromiso ejercido con algo que expresamos los curas que nos presentamos en listas con partidos amenazados en las elecciones de marzo de 2003: \u201cqueremos que se entienda con toda claridad que el gesto que hacemos es consecuencia, no de nuestras ideas pol\u00edticas, sino de nuestro intento situado de coherencia con el evangelio de Jesucristo, muerto y resucitado por todos nosotros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora que el terrorismo etarra parece haber cerrado un triste cap\u00edtulo de la reciente historia de la sociedad vasca y espa\u00f1ola, seguimos a la expectativa de saber si hemos llegado a alg\u00fan lugar que merezca la pena. En todo caso, supone ya un alivio y una cierta satisfacci\u00f3n hablar de ello refiri\u00e9ndonos al pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><em>Jes\u00fas S\u00e1nchez Maus (Bilbao, 1962), es uno de los iniciadores de Gesto por la Paz. Presb\u00edtero diocesano desde hace 26 a\u00f1os, actualmente ejerce en varias parroquias de la capital vizca\u00edna.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas S\u00e1nchez Maus Al mirar mi recorrido, no dejan de venirme a la cabeza aquellas palabras de Rigoberta Mench\u00fa, \u201cy as\u00ed me naci\u00f3 la conciencia\u201d, que dan t\u00edtulo al libro&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8636,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"_vp_custom_popup_image":0,"_vp_format_audio_url":"","_vp_custom_thumbnail":0,"_vp_custom_thumbnail_focal_point":[],"_vp_hover_thumbnail":0,"_vp_hover_thumbnail_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[200],"tags":[203,204],"class_list":["post-8648","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-terrorismoa","tag-memoria-eu","tag-sociedad-civil-eu"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8648"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8648\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8651,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8648\/revisions\/8651"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}