{"id":7770,"date":"2017-02-06T17:53:16","date_gmt":"2017-02-06T17:53:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arovite.com\/eu\/?p=7770"},"modified":"2017-02-14T12:49:52","modified_gmt":"2017-02-14T12:49:52","slug":"la-edad-de-la-inocencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/la-edad-de-la-inocencia\/","title":{"rendered":"La edad de la inocencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Cristina Cuesta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 22 de mayo de 1986, en la plaza de Guip\u00fazcoa de San Sebasti\u00e1n, alrededor de sesenta ciudadanos vascos nos concentramos en silencio porque otro ciudadano, el polic\u00eda nacional Manuel Fuentes Pedreira, hab\u00eda sido asesinado por ETA dos d\u00edas antes en Arrigorriaga, tras un partido de pala en el front\u00f3n de esa localidad. Nos reunimos un cuarto de hora en silencio tras una pancarta que rezaba: BASTA YA, NUESTRO PUEBLO QUIERE LA PAZ. Acudimos convocados por la Asociaci\u00f3n por la Paz, promovida por m\u00ed en abril de ese a\u00f1o y constituida por 22 miembros que el 8 de mayo decidimos abandonar un largo letargo social y dar un pasito al frente para \u201cno justificar ning\u00fan tipo de violencia y defender la tolerancia y el di\u00e1logo para la pacificaci\u00f3n en el Pa\u00eds Vasco\u201d (<em>Diario Vasco<\/em>, viernes 9 de mayo de 1986, p. 6).<\/p>\n<figure id=\"attachment_7758\" aria-describedby=\"caption-attachment-7758\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/DV-22051986-completa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7758\" src=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/DV-22051986-completa-1024x455.jpg\" alt=\"El Diario Vasco, 22 de mayo de 1986\" width=\"750\" height=\"333\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-7758\" class=\"wp-caption-text\">El Diario Vasco, 22 de mayo de 1986<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos comprometimos a convocar concentraciones silenciosas tras el asesinato o la muerte violenta de un ser humano, independientemente del grupo terrorista que actuara, la profesi\u00f3n de la v\u00edctima, su ideolog\u00eda, su procedencia o cualquier otra circunstancia. Nos centr\u00e1bamos en la irreparable p\u00e9rdida humana, en la costumbre insoportable del asesinato ante la apat\u00eda general. Buscamos un compromiso continuado y p\u00fablico con el derecho a la vida, contra el terrorismo y a favor de las v\u00edctimas, protagonistas de la noticia uno o dos d\u00edas, a las que pronto se olvidaba. En las primeras reuniones decidimos tambi\u00e9n enviar art\u00edculos de opini\u00f3n a la prensa sobre temas de inter\u00e9s relacionados con la violencia, acordamos intentar entrar en alg\u00fan aula para dar nuestra visi\u00f3n a los m\u00e1s j\u00f3venes y, siempre que fuera posible, visitar y acompa\u00f1ar a las v\u00edctimas despu\u00e9s de los atentados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta primera concentraci\u00f3n participaron v\u00edctimas del terrorismo: Jos\u00e9 Luis, Alberto, Carmen. Repartimos entre los transe\u00fantes unas humildes octavillas en las que escribimos: \u201cEstaremos aqu\u00ed reunidos en silencio durante un cuarto de hora porque una vida humana ha sido eliminada cruelmente de nuevo. Volveremos a concentrarnos cada vez que la desgracia de los asesinos afecte a cualquier persona de nuestra tierra. \u00danete a nosotros. Luchamos por la paz. \u00a1Basta ya de violencia! El apartado 491 de Donostia nos une\u201d. Recuerdo que me sent\u00eda emocionada. Creo que jam\u00e1s hab\u00eda realizado una acci\u00f3n con tanto sentido. Dedicamos esos minutos a un hombre asesinado, record\u00e1bamos a su familia, a sus amigos, a sus compa\u00f1eros, dando la cara, saliendo a la plaza p\u00fablica a mostrar nuestra indignaci\u00f3n y nuestra tristeza. Recuerdo la densidad de aquellos minutos, las miradas sorprendidas de los que pasaban de largo, la sospecha bastante fundada de que volver\u00edamos pronto a estar otra vez concentrados, la necesidad de que se unieran m\u00e1s ciudadanos y el convencimiento de que nuestro compromiso iba en serio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s de treinta a\u00f1os despu\u00e9s me causan una infinita ternura aquellos mensajes b\u00e1sicos que nombraban sin nombrar, que casi ped\u00edan permiso por ocupar el espacio p\u00fablico para defender la vida y los derechos humanos fundamentales. Un discurso sencillo que hay que analizar en un contexto social y pol\u00edtico sangrante, en donde las v\u00edctimas no exist\u00edan y las respuestas c\u00edvicas deslegitimadoras eran casi nulas. \u00c9ramos unos locos heterodoxos que nos atrevimos a incomodar algunas conciencias, a humanizar a las v\u00edctimas, a tomar partido \u00e9tico por los derechos humanos y a responder pac\u00edficamente a la violencia terrorista y a los violentos. Naci\u00f3 una nueva manera de mirar y de actuar ante la realidad de sufrimiento y de miedo que nos rodeaba, en la que las v\u00edctimas se hac\u00edan presentes y t\u00edmidamente empezaban a alzar la voz, incluso en silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me reconozco en aquel coraje que nos motivaba a no aceptar como algo normal los asesinatos semanales, a que como vascos nos dijeran que mataban en nuestro nombre, a vivir en la clandestinidad, entre el temor, el silencio y la complicidad. Con la fuerza de la voluntad y un sentido \u00e9tico no contaminado de falsos relatos se\u00f1alamos que el horror cotidiano pod\u00eda dejar de ser parte de nuestro paisaje, iniciamos un camino de concienciaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n que cuajar\u00eda once a\u00f1os despu\u00e9s como respuesta c\u00edvica al secuestro y asesinato de Miguel \u00c1ngel Blanco, como nunca antes y como nunca despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue creciendo lentamente la necesidad ciudadana de manifestar que el terrorismo no nos representaba, que la mayor\u00eda de la sociedad, aunque callara o mirara para otro lado, no estaba de acuerdo con la barbarie, que el terror, el odio y el sectarismo no pod\u00edan ser nunca una estrategia y que la vida humana no pod\u00eda ser moneda de cambio para la consecuci\u00f3n de ning\u00fan objetivo pol\u00edtico. Dedicamos atenci\u00f3n a las v\u00edctimas, decenas, cientos de v\u00edctimas olvidadas social e institucionalmente. Fuimos testigos de los testigos y nos dimos cuenta de la dimensi\u00f3n de la enfermedad social que est\u00e1bamos padeciendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Extendimos la necesidad de posicionarnos ante el terror siempre injusto, de alinearnos con la v\u00edctima de una manera solidaria, coherente, constante y digna intelectualmente. Convocamos cientos de concentraciones, manifestaciones y actos, y en ocasiones aguantamos chaparrones, insultos, humillaciones, \u00a1hasta nos tiraron huevos rellenos de pintura amarilla y roja! ante la atenta mirada de la Ertzaintza. Tambi\u00e9n crecimos en amistad junto a compa\u00f1eros que en otras circunstancias no hubi\u00e9ramos conocido nunca, una camarader\u00eda \u00fanica entre ciudadanos diversos unidos en lo fundamental. Compartimos horas de silencio en una plaza bella de una ciudad bella donde se mataba con soltura y con elocuencia y adem\u00e1s se insultaba al muerto y se aclamaba al pistolero y se reivindicaban las ideas que conduc\u00edan a ese asesinato. Fuimos libres en nuestro compromiso, como libres eran todos aquellos que decidieron matar y amargarnos la vida. Resistimos y ganamos. No los derrotamos porque en su mayor\u00eda no han terminado avergonzados, sino orgullosos, y siguen empe\u00f1ados en instalar en la conciencia colectiva vasca que las razones por las que se ha asesinado tanto son aceptables, democr\u00e1ticas, liberadoras. Cada v\u00edctima nos sigue recordando todo lo contrario, aunque no todos lo quieran ver o no les convenga hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como v\u00edctimas tuvimos que defender nuestra inocencia ante el \u201calgo habr\u00e1 hecho\u201d, a pelo. Rechazamos el odio y la venganza, y defendimos el estado de derecho, cuando \u00e9ste, en tantas ocasiones, nos hab\u00eda abandonado. Las v\u00edctimas, junto a otros ciudadanos imprescindibles, salimos a la calle para dar ejemplo de entereza, de arrojo c\u00edvico, de sensatez, de \u201ccomportamiento impecable\u201d, seg\u00fan declaraba recientemente el escritor Ram\u00f3n Saizarbitoria (<em>eldiario.es<\/em>, 7 de enero 2017). Hemos demostrado sobradamente ser gente civilizada entre los b\u00e1rbaros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1981 tres mujeres valientes, Ana Mar\u00eda Vidal Abarca, Isabel O`Shea y Sonsoles \u00c1lvarez de Toledo, fundaron la Asociaci\u00f3n V\u00edctimas del Terrorismo, una organizaci\u00f3n de car\u00e1cter asistencial y de \u00e1mbito estatal, con el objetivo de aunar a las familias v\u00edctimas del terrorismo, reclamar sus derechos y exigir justicia. Ellas fueron las primeras v\u00edctimas que se movilizaron, que se pusieron <em>los zapatos de pedir<\/em> como dec\u00eda nuestra querida Ana Mar\u00eda, para reivindicar lo justo: atenci\u00f3n, reconocimiento, protecci\u00f3n. En palabras de Ana Mar\u00eda Vidal Abarca, recogidas por su hija Ana Velasco Vidal Abarca en su blog el 6 de julio de 2015: <em>\u201c<\/em><em>Los a\u00f1os y la experiencia me han ense\u00f1ado algo muy valioso: puede parecer un contrasentido pero no lo es. En esta vida hay veces que aunque parezca que pierdes, ganas. Porque ganas siempre cuando eres buena persona, ganas siempre cuando procuras no hacer da\u00f1o a nadie, ganas cuando defiendes la vida y la libertad. Ganas siempre cuando defiendes tus ideas con la palabra, razonablemente, sin descalificar y ganas cuando conf\u00edas, aunque a veces te equivoques\u201d.<\/em> Las v\u00edctimas del terrorismo han estado, est\u00e1n y seguir\u00e1n estando en la vanguardia de la Memoria, la Justicia, la Verdad y la Dignidad. Principios que tantas veces, todav\u00eda hoy, desde la realidad pol\u00edtica, social e institucional vasca se intentan neutralizar, contrarrestar, rebajar, cuando no directamente anular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El antrop\u00f3logo y escritor Mikel Azurmendi en un art\u00edculo para <em>El Pa\u00eds<\/em>, \u201cLa verdad de las v\u00edctimas\u201d, del 30 de agosto de 2001, escrib\u00eda: \u201cY no es ret\u00f3rico reconocer que los allegados de las v\u00edctimas son precisamente quienes han evitado hasta ahora la serie en cadena de una reyerta civil interminable al expresar \u2018que mi muerto sea el \u00faltimo\u2019\u201d. Max Mannheimer, v\u00edctima del holocausto fallecido recientemente, dedic\u00f3 muchos a\u00f1os de su vida a dar charlas a j\u00f3venes alemanes sobre su experiencia en los campos de concentraci\u00f3n. Muchas veces terminaba con estas palabras: \u201cNo sois responsables de lo que pas\u00f3 pero s\u00ed de que no vuelva a pasar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para que no vuelva a pasar asumamos el significado \u00e9tico y pol\u00edtico de las v\u00edctimas del terrorismo. El de Manuel Fuentes Pedreira, el de todas las victimas del terrorismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><em>Cristina Cuesta es hija de Enrique Cuesta, delegado de Telef\u00f3nica en San Sebasti\u00e1n, Guip\u00fazcoa. Fue asesinado por los Comandos Aut\u00f3nomos Anticapitalistas en San Sebasti\u00e1n el 26 de marzo de 1982. El mismo atentado tambi\u00e9n le cost\u00f3 la vida a su escolta, el polic\u00eda nacional Antonio G\u00f3mez Garc\u00eda. Cristina Cuesta es una de las fundadoras del movimiento pacifista en el Pa\u00eds Vasco.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristina Cuesta El 22 de mayo de 1986, en la plaza de Guip\u00fazcoa de San Sebasti\u00e1n, alrededor de sesenta ciudadanos vascos nos concentramos en silencio porque otro ciudadano, el polic\u00eda&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7761,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"_vp_custom_popup_image":0,"_vp_format_audio_url":"","_vp_custom_thumbnail":0,"_vp_custom_thumbnail_focal_point":[],"_vp_hover_thumbnail":0,"_vp_hover_thumbnail_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[201,203,204],"class_list":["post-7770","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-terrorismoaren-biktimak","tag-cristina-cuesta-eu","tag-memoria-eu","tag-sociedad-civil-eu"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7770"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7770\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7772,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7770\/revisions\/7772"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}