{"id":8307,"date":"2017-05-29T17:58:32","date_gmt":"2017-05-29T17:58:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arovite.com\/?p=8307\/"},"modified":"2017-05-29T17:58:32","modified_gmt":"2017-05-29T17:58:32","slug":"una-cuestion-de-dignidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/una-cuestion-de-dignidad\/","title":{"rendered":"Una cuesti\u00f3n de dignidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Consuelo Ord\u00f3\u00f1ez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la madrugada del 21 de diciembre de 2000, mientras muchos j\u00f3venes disfrutaban de las fiestas de Santo Tom\u00e1s, otros se dedicaron a empapelar San Sebasti\u00e1n con mi cara. A la ma\u00f1ana siguiente el centro de la ciudad apareci\u00f3 lleno de carteles en los que un encapuchado se preparaba para atacar a los participantes en una manifestaci\u00f3n. Al lado aparec\u00eda un primer plano de Fernando Savater y otro de m\u00ed misma. Sobre nuestras caras estaban impresas sendas dianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Consuelo-Ord\u00f3\u00f1ez-y-Fernando-Savater-en-el-punto-de-mira-de-ETA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Consuelo-Ord\u00f3\u00f1ez-y-Fernando-Savater-en-el-punto-de-mira-de-ETA.jpg\" alt=\"\" width=\"686\" height=\"658\" class=\"alignnone size-full wp-image-8308\" srcset=\"https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Consuelo-Ord\u00f3\u00f1ez-y-Fernando-Savater-en-el-punto-de-mira-de-ETA.jpg 686w, https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Consuelo-Ord\u00f3\u00f1ez-y-Fernando-Savater-en-el-punto-de-mira-de-ETA-300x288.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 686px) 100vw, 686px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cobard\u00eda es contagiosa, pero la valent\u00eda tambi\u00e9n lo es. En ese momento me sent\u00ed orgullosa de que los cachorros de ETA me hubieran situado compartiendo cartel con un referente de la talla de Savater. En los \u00faltimos a\u00f1os, adem\u00e1s de amenazas, hab\u00edamos compartido manifestaciones, pancartas y foros en los que clam\u00e1bamos contra el terrorismo, reivindic\u00e1bamos las libertades y defend\u00edamos el Estado de Derecho frente al nacionalismo obligatorio que se pretend\u00eda imponer en el Pa\u00eds Vasco. A Savater y a algunas otras personas admirables su compromiso les lleg\u00f3 sin que el terrorismo se hubiese acercado a la puerta de sus casas. Mis comienzos, sin embargo, se desencadenaron despu\u00e9s del fat\u00eddico 23 de enero de 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eran las tres y media de la tarde y me estaba preparando para acudir al despacho en el que trabajaba como procuradora cuando son\u00f3 el tel\u00e9fono. \u201c\u00bfTe has enterado?\u201d, me dijo la madre de Eugenio Damboriena muy alterada. Ante mi desconcierto, colg\u00f3. Enseguida llam\u00e9 a mi cu\u00f1ada, Ana Ir\u00edbar, y comenzamos a contactar con el Ayuntamiento y con los compa\u00f1eros de mi hermano. En una nueva llamada Ana me pidi\u00f3 que fuera corriendo a su casa. Cuando llegu\u00e9 al portal, vi a varios agentes de la Polic\u00eda Municipal acordon\u00e1ndolo. \u201c\u00bfQu\u00e9 ha pasado?\u201d, le pregunt\u00e9 a uno de ellos. \u201cTe lo puedes imaginar\u201d, me contest\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos meses de la vida de mi hermano hab\u00edan sido turbulentos. En agosto de 1994 recibi\u00f3 un mensaje amenazante que inmediatamente hizo p\u00fablico. A aquel episodio le sigui\u00f3 una tormenta pol\u00edtica que se prolong\u00f3 durante semanas. Creo que \u00e9l s\u00ed era consciente de que ETA pod\u00eda asesinarlo. Yo, sin embargo, nunca lo asum\u00ed. Ni siquiera despu\u00e9s de que una proetarra con la que coincid\u00eda en una protectora de animales a la que sol\u00eda acudir le deseara la muerte en una reuni\u00f3n. De lo que s\u00ed tuve conciencia fue del ascenso de su popularidad. Las encuestas cada vez apuntaban con m\u00e1s fuerza a que podr\u00eda convertirse en alcalde de San Sebasti\u00e1n en las elecciones de 1995. Imagino que cada nuevo sondeo era un motivo m\u00e1s para aquellos que ordenaron su muerte. Sus nombres, por cierto, siguen siendo un misterio, aunque siempre he sospechado que la decisi\u00f3n pudo tomarse en un despacho contiguo al de <em>Goyo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s, comenc\u00e9 a participar en las concentraciones de Denon Artean en la donostiarra Paloma de la Paz. La norma era que se convirtieran en batallas campales. Cuando romp\u00edamos en aplausos despu\u00e9s de varios minutos en silencio, una jaur\u00eda de radicales comenzaba a tirarnos piedras que, de forma escrupulosa, una furgoneta azul descargaba en las inmediaciones. Todo ello ocurr\u00eda ante la atenta mirada de los agentes de la Ertzaintza, que ten\u00edan orden de no actuar. El 7 de septiembre de 1995 una de las piedras fue a parar a mi cabeza. El impacto me tir\u00f3 al suelo e hizo que durante unos instantes perdiera el conocimiento. Aquel episodio me convirti\u00f3 en una persona p\u00fablica en un momento en el que las familias de las v\u00edctimas, con pocas excepciones, apenas eran visibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, no falt\u00e9 a nada: acud\u00ed a plenos de Ayuntamientos para criticar que Herri Batasuna no condenara los asesinatos; asist\u00ed a funerales y capillas ardientes; sostuve pancartas en manifestaciones; di declaraciones a medios de comunicaci\u00f3n cada vez que me lo ped\u00edan. Aquello, claro, no me sali\u00f3 gratis: pintaron innumerables dianas con mi nombre y esl\u00f3ganes amenazantes por toda la ciudad, incluido el portal de mi casa; me dedicaron editoriales en medios que funcionaban como altavoces de ETA; profanaron cuatro veces la tumba de mi hermano en el cementerio de Polloe; me abrieron la cabeza de un botellazo en el casco viejo de San Sebasti\u00e1n; y hasta me acostumbr\u00e9 a que me gritaran por la calle y en las contramanifestaciones \u201cOrd\u00f3\u00f1ez a Polloe\u201d y \u201cOrd\u00f3\u00f1ez, devu\u00e9lvenos la bala\u201d. El 2 de julio de 2000 arrojaron siete c\u00f3cteles molotov contra mi casa en el barrio de Intxaurrondo que provocaron un incendio en la terraza. Uno de ellos fue a parar al sal\u00f3n, justo detr\u00e1s del sill\u00f3n, pero milagrosamente fue el \u00fanico que no lleg\u00f3 a estallar. En la adversidad, me crec\u00ed: prefer\u00eda que los radicales me odiaran rabiosamente porque eso significaba que, al menos en parte, hab\u00eda recogido el testigo de mi hermano.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/El-Mundo-4.06.2000.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/El-Mundo-4.06.2000.png\" alt=\"\" width=\"1013\" height=\"1128\" class=\"alignnone size-full wp-image-8310\" srcset=\"https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/El-Mundo-4.06.2000.png 1013w, https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/El-Mundo-4.06.2000-269x300.png 269w, https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/El-Mundo-4.06.2000-768x855.png 768w, https:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/El-Mundo-4.06.2000-920x1024.png 920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1013px) 100vw, 1013px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda \u00c1ngel Acebes, entonces ministro del Interior, me llam\u00f3 para decirme que un comando reci\u00e9n desarticulado ten\u00eda informaci\u00f3n sobre m\u00ed: los lugares que frecuentaba, el modelo y la matr\u00edcula de mi coche y de mi moto. Todo era cierto. Entonces pensaba que nunca me ir\u00eda del Pa\u00eds Vasco, pero me equivoqu\u00e9. Al final, me pusieron protecci\u00f3n, pero aquello me gener\u00f3 otro problema: los clientes no quer\u00edan que yo fuera su procuradora. Prefer\u00edan optar por alguien m\u00e1s discreto, menos se\u00f1alado p\u00fablicamente. Al final, no fue ETA quien de forma directa me expuls\u00f3 del Pa\u00eds Vasco, sino mis propios conciudadanos que colocaron su miedo al ostracismo social un pelda\u00f1o por encima de su dignidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n por dignidad, no desist\u00ed en mi empe\u00f1o de seguir luchando por las libertades y por los derechos de las v\u00edctimas del terrorismo. En los \u00faltimos a\u00f1os tengo el honor de hacerlo desde la primera l\u00ednea de COVITE. Hemos vivido momentos dif\u00edciles y quiz\u00e1 nos queden algunos por vivir, pero ante la adversidad, de nuevo, estamos en la obligaci\u00f3n de crecernos. La justicia de nuestra causa merece todo nuestro empe\u00f1o. No desistiremos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><em>Consuelo Ord\u00f3\u00f1ez es presidenta del Colectivo de V\u00edctimas del Terrorismo (COVITE). El 23 de enero de 1995 ETA asesin\u00f3 a su hermano, el concejal del PP y candidato a la alcald\u00eda de San Sebasti\u00e1n Gregorio Ord\u00f3\u00f1ez, dando inicio a una etapa que la organizaci\u00f3n terrorista y su entorno llamaron de \u201csocializaci\u00f3n del sufrimiento\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Consuelo Ord\u00f3\u00f1ez Durante la madrugada del 21 de diciembre de 2000, mientras muchos j\u00f3venes disfrutaban de las fiestas de Santo Tom\u00e1s, otros se dedicaron a empapelar San Sebasti\u00e1n con mi&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8309,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"_vp_custom_popup_image":0,"_vp_format_audio_url":"","_vp_custom_thumbnail":0,"_vp_custom_thumbnail_focal_point":[],"_vp_hover_thumbnail":0,"_vp_hover_thumbnail_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[186],"tags":[191],"class_list":["post-8307","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-victimas-del-terrorismo-2","tag-memoria"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8307"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8307\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8314,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8307\/revisions\/8314"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8309"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}