{"id":8299,"date":"2017-05-22T07:12:56","date_gmt":"2017-05-22T07:12:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arovite.com\/?p=8299\/"},"modified":"2019-01-29T21:15:35","modified_gmt":"2019-01-29T21:15:35","slug":"mi-pequeno-homenaje-a-ramon-recalde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/mi-pequeno-homenaje-a-ramon-recalde\/","title":{"rendered":"Mi peque\u00f1o homenaje a Ram\u00f3n Recalde"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Luis Castells<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a aquellos que creen que la vida est\u00e1 marcada por decisiones tomadas libremente, sin condicionantes externos, uno piensa que, por el contrario, el azar, las circunstancias, han sido determinantes en nuestro discurrir. En mi caso, perteneciente a una familia \u201cbien\u201d de Donosti, conservadora, con un padre que hab\u00eda luchado con los facciosos, la entrada de Ram\u00f3n Recalde en la familia como marido de mi hermana M\u00aa Teresa supuso un vuelco en todos nosotros. No, obviamente, por el casamiento, sino por su detenci\u00f3n en 1962 debido a su pertenencia a una organizaci\u00f3n de izquierdas (ESBA), por las torturas a cargo de Melit\u00f3n Manzanas, y por el posterior consejo de Guerra con una petici\u00f3n del fiscal de diez a\u00f1os. Aquello fue un aldabonazo para toda la familia, fue encontrarse con un panorama ignorado, lo que origin\u00f3 una reacci\u00f3n colectiva, empezando por mi padre. Su decidido apoyo a su yerno supuso la ruptura de relaciones con lo que era su medio social, y la hostilidad de alguna de las sociedades se\u00f1eras de la ciudad. Su activismo antifranquista, adem\u00e1s, le llev\u00f3 a ser juzgado por el TOP, caso \u00fanico de un notario bajo el franquismo, y posteriormente a promover iniciativas democr\u00e1ticas durante el tardofranquismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero retomemos mi historia y las influencias del azar. Era el a\u00f1o 1962 y mi cu\u00f1ado Recalde estaba cumpliendo condena en Carabanchel. Aquel r\u00e9gimen implacablemente dictatorial ten\u00eda peque\u00f1os gui\u00f1os paternalistas que no hac\u00edan sino evidenciar la dureza del sistema. Uno de ellos era permitir que los hijos de los reclusos menores de diez a\u00f1os pudieran pasar los d\u00edas de navidad y reyes con su padre. Pues bien, dado que el r\u00e9gimen no se caracterizaba por su eficacia, me pudieron colar con mis once a\u00f1os como hijo de Ram\u00f3n, con Andr\u00e9s, su hijo mayor, que este s\u00ed con sus dos a\u00f1itos cumpl\u00eda todos los requisitos. Aquellos dos d\u00edas fueron para m\u00ed una experiencia indeleble, viviendo con los reclusos, que nos despidieron el segundo de los d\u00edas cant\u00e1ndonos el \u201cAdi\u00f3s con el coraz\u00f3n\u201d, mientras pas\u00e1bamos por debajo de sus brazos entrelazados. A pesar de mi ni\u00f1ez, era dif\u00edcil despu\u00e9s de aquello no sustraerse a un profundo anhelo de libertad para aquella gente que me pareci\u00f3 formidable y me marc\u00f3 una pauta que en los a\u00f1os siguientes se plasm\u00f3 en una intensa actividad antifranquista, aunque otra cosa es que estuviera repleta de resabios sectarios y comportamientos pol\u00edticamente infantiles. Ahora bien, el magisterio de Ram\u00f3n continu\u00f3, aunque nos pudi\u00e9ramos diferenciar pol\u00edticamente, y una de las facetas que m\u00e1s le tengo que agradecer fue la influencia que ejerci\u00f3 en el rechazo a la violencia de ETA. Bien es verdad que, como el propio Ram\u00f3n dec\u00eda, las motivaciones eran m\u00e1s utilitarias, de \u201cjuicios de oportunidad\u201d, que \u00e9ticas, hecho sin duda reprobable, pero que a algunos nos sirvi\u00f3 en aquellos a\u00f1os para situarnos lejos de ETA o frente a ella, lo que supuso ser ya objeto de agresiones por este mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el primer corte de mi vida. El segundo fue sin soluci\u00f3n de continuidad. El franquismo y sus residuos fueron desapareciendo con la transici\u00f3n, pero emergi\u00f3 en la sociedad vasca otro modelo de dictadura, de imposici\u00f3n totalitaria, el que representaba ETA. La militancia continuaba, solo que en lugar de correr unos pocos, muy pocos, delante de los grises, pasamos a estar otros pocos \u2013en muchos casos los mismos que antes\u2013 protestando por los asesinatos de ETA ante los insultos y agresiones de los j\u00f3venes radicales. Primero con las convocatorias del PCE, despu\u00e9s con otros movimientos, fueron muchas manifestaciones, concentraciones, con una sensaci\u00f3n de soledad, de pesadumbre por la falta de apoyo social, de \u201cventanas cerradas\u201d, que solo la convicci\u00f3n de la profunda injustica de ETA, como antes el franquismo, hac\u00eda que nos mantuvi\u00e9ramos constantes en su denuncia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cosas fueron cambiando, la respuesta social a ETA se fue incrementando, y \u00e9sta reaccion\u00f3 como sol\u00eda, con su habitual brutalidad, amplificando el foco de sus dianas. En este marco se produjo el atentado que en septiembre de 2000 sufri\u00f3 mi cu\u00f1ado y del que sali\u00f3 milagrosamente vivo gracias a la impericia de su asesino. Los d\u00edas siguientes al atentado fueron de una extraordinaria tensi\u00f3n en el hospital, con la incertidumbre por la suerte de Ram\u00f3n, que se debat\u00eda entre la vida y la muerte, la informaci\u00f3n que nos iban dando los m\u00e9dicos, las operaciones\u2026 De aquellos d\u00edas del hospital tengo grabadas especialmente dos situaciones. Una, la decisi\u00f3n de cerrar Lagun: la librer\u00eda no pod\u00eda seguir en la Plaza de la Constituci\u00f3n pues la vida de los que all\u00ed trabajaban corr\u00eda serio peligro. Recuerdo aquella angustiosa reuni\u00f3n en la que tomamos esta decisi\u00f3n y el comentario que le hicimos a Ignacio Latierro, renuente al cierre, de la foto de \u00e9l con otros dos exdirigentes del PC, Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez de la Calle y Juan Mari Ja\u00faregui, ambos asesinados por ETA ese mismo a\u00f1o. Era un ambiente terrible. El otro hecho sucedi\u00f3 cuando los hijos de Ram\u00f3n vinieron tristes y enojados tras la obligada visita de Ibarretxe al hospital. En el transcurso de la entrevista tuvo la ocurrencia de decirles que en Euskadi \u201cse viv\u00eda bien\u201d, mostrando no solo una falta clamorosa de empat\u00eda, sino un problema pol\u00edtico de calado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Personalmente este episodio tuvo una segunda secuencia en el juicio de los etarras que atentaron contra Ram\u00f3n, que se celebr\u00f3 doce a\u00f1os despu\u00e9s. A sugerencia suya estuve presente en la sala como expresi\u00f3n de apoyo, y fue una de las experiencias m\u00e1s duras que he vivido. De hecho, me retrotrajo al 62 en Carabanchel. En aquella sala estaban los cuatro etarras responsables del atentado, con \u201cChapote\u201d, que fue quien dio la orden, con su porte altanero, un punto chulesco, sin mostrar signo alguno de afecci\u00f3n por lo que all\u00ed estaba ocurriendo, imperturbable en la relaci\u00f3n de los hechos. El relato detallado de la preparaci\u00f3n del atentado, su descripci\u00f3n pormenorizada, la frialdad de la preparaci\u00f3n, el palpar la deshumanizaci\u00f3n con la que actuaba ETA, me resultaron desoladoras y me dej\u00f3 una profunda amargura, acentuada porque la sinraz\u00f3n de lo que all\u00ed se contaba contrastaba con el apoyo social que ten\u00eda la banda o sus herederos civiles en Euskadi. Tambi\u00e9n me llam\u00f3 la atenci\u00f3n la exposici\u00f3n de los dos forenses, impecables en su minuciosa explicaci\u00f3n del trato recibido por el acusado que delat\u00f3 a los otros encausados, que hac\u00eda imposible la denuncia de torturas que hab\u00eda alegado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta que nos dej\u00f3, mi trato con Ram\u00f3n fue intenso, con nuestras coincidencias \u2013muchas\u2013 y discrepancias \u2013algunas\u2013, haciendo gala de un encomiable l\u00facido optimismo quiz\u00e1 consecuencia de lo que hab\u00eda pasado. As\u00ed, antes de que ETA dejara las armas en 2011, constat\u00f3 su derrota, y poderlo vivir y ser uno de sus causantes, fue una de sus alegr\u00edas. Nos queda ahora a otros culminar esa derrota con un relato veraz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><em> Luis Castells es catedr\u00e1tico de historia contempor\u00e1nea de la Universidad del Pa\u00eds Vasco desde 1993. Fundador del Instituto de Historia Social Valent\u00edn de Foronda, ha publicado numerosas libros y art\u00edculos sobre el impacto social y pol\u00edtico de la modernizaci\u00f3n, los procesos de nacionalizaci\u00f3n en la Espa\u00f1a contempor\u00e1nea o las memorias del terrorismo.<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Castells Frente a aquellos que creen que la vida est\u00e1 marcada por decisiones tomadas libremente, sin condicionantes externos, uno piensa que, por el contrario, el azar, las circunstancias, han&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10820,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"_vp_custom_popup_image":0,"_vp_format_audio_url":"","_vp_custom_thumbnail":0,"_vp_custom_thumbnail_focal_point":[],"_vp_hover_thumbnail":0,"_vp_hover_thumbnail_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[195],"tags":[191,194],"class_list":["post-8299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-terrorismo-en","tag-memoria","tag-sociedad-civil"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8299"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11026,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8299\/revisions\/11026"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}