{"id":8256,"date":"2017-05-01T19:23:31","date_gmt":"2017-05-01T19:23:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arovite.com\/testimonio-sobre-un-cuadruple-asesinato-de-eta\/"},"modified":"2019-01-29T21:17:16","modified_gmt":"2019-01-29T21:17:16","slug":"testimonio-sobre-un-cuadruple-asesinato-de-eta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/testimonio-sobre-un-cuadruple-asesinato-de-eta\/","title":{"rendered":"Testimonio sobre un cu\u00e1druple asesinato de ETA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Silverio Velasco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escribo estas l\u00edneas cuando han pasado ya treinta a\u00f1os desde aquel 25 de octubre de 1986, en el que ETA asesin\u00f3 al General de Brigada y Gobernador Militar de Guip\u00fazcoa, Rafael Garrido Gil (59 a\u00f1os), a su esposa, mi \u00fanica hermana entre seis hermanos, Daniela Velasco Dom\u00ednguez de Vidaurreta (58 a\u00f1os), al hijo de ambos, Daniel Garrido Velasco (21 a\u00f1os), y a Mar\u00eda Jos\u00e9 Teixeira (27 a\u00f1os), una se\u00f1ora de nacionalidad portuguesa que falleci\u00f3 el 11 de noviembre de aquel a\u00f1o, a consecuencia de las grav\u00edsimas heridas que le produjo aquel atentado. No podemos olvidar, adem\u00e1s, a la docena de heridos de diversa consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto mi madre como la de Rafael, Presentaci\u00f3n Gil Faul\u00edn, sobrevivieron con entereza a aquel destrozo familiar. Mi madre, Guadalupe Dom\u00ednguez de Vidaurreta Izco, ten\u00eda 90 a\u00f1os, sin la mente todav\u00eda mermada (a\u00fan le iban a quedar diez a\u00f1os de vida, para llegar, como lleg\u00f3, a centenaria) y con la ejemplaridad de ser capaz de perdonar a los asesinos de su \u00fanica hija: \u201cQue no les hagan nada\u201d fueron sus palabras textuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordando agradecido al siempre amigo de esta noble causa del apoyo a las v\u00edctimas del terrorismo, el jesuita Alfredo Tamayo, que form\u00f3 un ejemplar t\u00e1ndem con su compa\u00f1ero de orden religiosa, el querido Antonio Beristain, doy paso a estos p\u00e1rrafos de su art\u00edculo en <em>El Diario Vasco<\/em>, edici\u00f3n impresa de 24 de octubre de 2011:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAhora se cumplen los veinticinco a\u00f1os de uno de los atentados m\u00e1s sangrientos de la banda terrorista. Era media ma\u00f1ana del 25 de octubre cuando una ensordecedora explosi\u00f3n conmovi\u00f3 el centro de nuestra ciudad. El lugar era el cruce del Boulevard con la calle Legazpi de San Sebasti\u00e1n. Trozos de carrocer\u00eda de un veh\u00edculo, una lluvia de cristales de escaparates cercanos, una nube de fuego y humo, gritos de terror y de socorro constitu\u00edan aquella tr\u00e1gica escenograf\u00eda. Tras disiparse el humo y al cabo de unos minutos pudieron verse entre los restos del veh\u00edculo tres cad\u00e1veres destrozados y en las aceras unos cuantos transe\u00fantes heridos. Los cad\u00e1veres eran nada menos que los del gobernador militar, general Rafael Garrido, el de su esposa Daniela y el de Daniel, el hijo de ambos. Uno de los transe\u00fantes heridos era Mar\u00eda Jos\u00e9 Teixeira, portuguesa, que fallecer\u00eda d\u00edas despu\u00e9s. Una pareja de etarras que montaban una motocicleta estaban en el origen del atentado. Hab\u00edan colocado una potente bomba de adhesi\u00f3n magn\u00e9tica en el techo del veh\u00edculo y huido a toda velocidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El atentado produjo en la ciudad y en toda Espa\u00f1a una conmoci\u00f3n grande. Despu\u00e9s se supo que el general Garrido cay\u00f3 en la cuenta inmediatamente de la colocaci\u00f3n del artefacto y grit\u00f3 al conductor del veh\u00edculo para que lo abandonara inmediatamente. As\u00ed salv\u00f3 la vida aquel soldado, pero no el general y su familia. Sus cad\u00e1veres fueron trasladados a Jaca, ciudad predilecta para la familia. Los funerales tuvieron lugar aqu\u00ed, en la iglesia de Santa Mar\u00eda [de San Sebasti\u00e1n], y presidi\u00f3 y ofici\u00f3 el acto el p\u00e1rroco don Jos\u00e9 Elgarresta, con una homil\u00eda llena de cercan\u00eda y empat\u00eda con la familia Garrido. Sin embargo, junto a \u00e9ste y otros gestos de solidaridad, hubo que contar, por supuesto, con la habitual indiferencia ciudadana. Tambi\u00e9n con muestras de inhumano regocijo. Yo era por entonces profesor en la facultad de Filosof\u00eda de la UPV, sita entonces en Zorroaga, y tuvimos que soportar por mucho tiempo una pintada en pleno sal\u00f3n de actos que dec\u00eda: \u2018La familia Garrido se fue como el humo de las velas\u2019. Ninguna autoridad acad\u00e9mica durante semanas tom\u00f3 la iniciativa de borrarla. M\u00e1s a\u00fan. Silverio Velasco, cu\u00f1ado del general, era profesor en un instituto de la ciudad. Al reanudar la docencia tuvo que soportar durante la clase chanzas, risas y cortes de mangas por parte de alumnos de Jarrai. Silverio no pudo soportar mucho tiempo tales muestras de inhumanidad y tuvo que solicitar un tiempo de excedencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia Garrido, de profundas convicciones cristianas, no olvid\u00f3 a la joven portuguesa v\u00edctima del atentado. Ayud\u00f3 a su marido e hijos. Tuvo que llegar el a\u00f1o de 2003 para que los familiares de la familia Garrido-Velasco recibieran en acto solemne la Medalla de Oro original que otorgaba la corporaci\u00f3n donostiarra de manos del entonces alcalde, Od\u00f3n Elorza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Silverio-Velasco-e1493392431998.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8240\" src=\"http:\/\/www.arovite.com\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Silverio-Velasco-e1493392431998.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"472\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alusi\u00f3n del padre Tamayo a Don Jos\u00e9 Elgarresta, p\u00e1rroco de Santa Mar\u00eda de San Sebasti\u00e1n cuando ocurrieron los hechos, me mueve a transcribir aquella emocionante homil\u00eda que pronunci\u00f3 en el funeral de mi familia (el 26 de octubre de 1986) y que su autor tuvo la amabilidad de d\u00e1rmela en copia literal. Termino mi testimonio con esto, donde todav\u00eda no aparec\u00eda citada la cuarta v\u00edctima mortal, Mar\u00eda Jos\u00e9 Teixeira Gon\u00e7alves, que tardar\u00eda una dolorosa quincena en fallecer:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cExcelent\u00edsimas autoridades, hijos de Rafael y de Daniela, hermanos de Daniel, familia del dolor, amigos y hermanos todos en Cristo Redentor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me tiembla la voz, me tiembla el coraz\u00f3n, ante esta tragedia que nos llena a todos de un inmenso sentimiento de dolor. Aqu\u00ed est\u00e1n, ante nosotros, los cuerpos acribillados de un hombre de bien, de su esposa e hijo. Un hombre de carrera brillante, de singular nobleza, de lealtad acrisolada, cristiano de cuerpo entero y de alma entera, amigo de todos, gran amigo, sin una brizna de rencor. Un hombre de manos inocentes y de puro coraz\u00f3n, como pide la Escritura. Daniela, su esposa, inocente. Su hijo, Daniel, inocente. \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 la inocencia sacrificada! El General Foch dec\u00eda, en un d\u00eda apocal\u00edptico para su patria: \u201cFrancia necesita mucha sangre derramada para limpiar sus pecados\u201d. Acaso tambi\u00e9n nosotros\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, ante este triple asesinato, \u00bfqu\u00e9 decir? Aunque tengo la boca llena de frases dur\u00edsimas y amargas, no voy a decir ninguna, porque las condenas m\u00e1s duras se han repetido cien veces; las llamadas a la paz y a la concordia son constantes. No hay palabras para calificarlo. Es franca y literalmente incalificable. Adem\u00e1s, estamos en esta Bas\u00edlica, presididos por nuestra Madre del Coro, a quien tanto amaban ellos. Hemos querido siempre que sea un espacio de concordia y acogida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es hora de hacer un serm\u00f3n doctrinal, ni es circunstancia para exponer preceptos ni criterios de actuaci\u00f3n. Pero s\u00ed es hora de comunicarnos mutuamente la pena y el dolor que nos embarga y de compartir con sus hijos y amigos, con todos los que aqu\u00ed lloramos la muerte de unos seres queridos\u2026, y para nosotros, cristianos, es la hora de elevar nuestra s\u00faplica angustiada al Se\u00f1or de las misericordias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nos dej\u00e1ramos llevar por nuestros sentimientos puramente humanos, nos saldr\u00edan palabras como: justicia, revancha o, quiz\u00e1s, venganza. Pero somos cristianos y vamos a pedir a Dios que nos conceda lo que humanamente no podemos: la gracia de pasar de la ira al perd\u00f3n.<br \/>\nPero \u00a1Se\u00f1or, Eterno Dios! \u00a1Hasta cu\u00e1ndo, Gran Dios! Reconocemos nuestro pecado. Reconocemos que hay mucha sangre de Ca\u00edn entre nosotros. Reconocemos nuestra impotencia. Tenemos la experiencia de nuestra incapacidad para conseguir la paz y la hermandad. Levanta tu brazo. S\u00e9 T\u00fa quien dirija nuestros pasos. Ilumina tu rostro sobre nosotros. Y abramos nuestro pecho a la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas muertes que los hombres, desde nuestra perspectiva puramente humana, justamente las juzgamos sin sentido y que destrozan nuestras esperanzas humanas, no pueden ser totalmente est\u00e9riles. Tienen que tener un valor, como tiene valor el grano de trigo que se pudre en la tierra y florece luego en espigas granadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos que, al otro lado de la frontera de la vida, nos encontraremos con el Dios que vive. Porque Dios vive y tenemos la confianza de que estos tres m\u00e1rtires inocentes ser\u00e1n recibidos en el lugar del descanso preparado para los que creen en \u00c9l. Porque \u201cyo soy la resurrecci\u00f3n y la vida, quien cree en m\u00ed no morir\u00e1 eternamente y yo le resucitar\u00e9\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creemos, esperamos y confiamos que la nobleza de estas vidas y el holocausto de sus muertes tendr\u00e1n el valor suficiente para merecer una primavera inacabable sin llanto ni luto, sin muerte ni dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Envi\u00e9mosles a nuestros queridos hermanos Rafael, Daniela y Daniel, nuestro mensaje de amistad y de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, lo que no es f\u00e1cil, hagamos un esfuerzo para pacificar nuestro esp\u00edritu. Participemos en esta gran plegaria que todos los cristianos, juntamente con Cristo, elevamos al Padre Dios, Dios de las misericordias\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><em>Silverio Velasco fue profesor de Filosof\u00eda en la Universidad del Pa\u00eds Vasco (UPV\/EHU). En 1986 ETA asesin\u00f3 a su hermana, Daniela Velasco,&nbsp; junto a su marido, el General Rafael Garrido Gil (Gobernador Militar de Gipuzkoa), y uno de sus hijos, Daniel Garrido Velasco.<br \/>\n<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Silverio Velasco Escribo estas l\u00edneas cuando han pasado ya treinta a\u00f1os desde aquel 25 de octubre de 1986, en el que ETA asesin\u00f3 al General de Brigada y Gobernador Militar&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10812,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"_vp_custom_popup_image":0,"_vp_format_audio_url":"","_vp_custom_thumbnail":0,"_vp_custom_thumbnail_focal_point":[],"_vp_hover_thumbnail":0,"_vp_hover_thumbnail_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[191],"class_list":["post-8256","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-terrorismoaren-biktimak","tag-memoria"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8256"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11031,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8256\/revisions\/11031"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.arovite.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}